De pueblo chico...

 Allá por febrero de 1855 el entonces juez de paz Gerónimo Calvento al ser designado nuevamente como tal junto a la comisión municipal (una aclaración: antes de la sanción de la Ley Orgánica de Municipios y la creación de los municipios tal como los conocemos ahora, esa función era ejercida por un comité municipal que solía ser designado por el gobierno) a algunos vecinos no les cayó muy en gracia. Transcribo aquí la nota firmada por los vecinos Sixto Laspiur, Juan Plunkett, Laudelino Cruz, Eustaquio Palao y José Quintana. 

Fuente: Documento existente en el Museo y Archivo Histórico Municipal. 

-----------------

Al Señor Juez de Paz Don Gerónimo Calvento.

Bahía Blanca, Febrero 19 de 1855.

Los miembros municipales que suscriben han oido con disgusto que al saberse en el pueblo la relación que se ha hecho de usted para continuar por este año en el Juzgado  se han originado críticas y voces, como comprenderá su poca conformidad con la resolución del Gobierno.

Creemos de que en la forma prescripta por la Ley, se ponga en conocimiento del pueblo reunido su nuevo nombramiento para que entonces pueda demostrar su voluntad cuando sean preguntados.

Nosotros creemos que no es el pueblo el que está disconforme con el Juez de Paz, y los municipales que suscriben, y que en todo no hay sino la habladuría de muy pocos pero si en efecto ya no merecemos la confianza pública por nuestra capacidad, ha llegado el caso que dejemos el puesto a los que sean mas capaces que nosotros e inspiren más confianza.

Dios guarde al Señor Juez de Paz muchos años.

Sixto Laspiur

Laudelino Cruz.  Juan Plunkett.

Eustaquio Palao. José Quintana.



Comentarios

Entradas populares